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lunes, 19 de febrero de 2018

Tapando a Hitler



Cae el Nazismo, la vida sigue y el correo debe de continuar

Con la  derrota de Alemania en la segunda guerra mundial se puso fin al régimen nazi que había gobernado los últimos años. Alemania quedaría ocupada por las potencias vencedoras que se repartieron áreas e influencia y que originarían una serie de conflictos políticos que desembocarían en la partición de Alemania. Pero mientras tanto la vida seguía, los civiles seguían con sus vidas en la miseria de las ciudades arrasadas por los bombardeos aéreos y los ataques de la artillería en su avance hacia Berlín. La gente y los negocios necesitan comunicarse, las líneas telefónicas están maltrechas y sólo que usar el correo, pero para usar el correo hay que franquearlo con sellos y la mayoría de los disponibles son los emitidos durante el nazismo con la efigie de Adolf Hitler. Mientras se preparaban las nuevas emisiones de sellos de los países ocupantes se siguieron utilizando por un tiempo las emisiones de sellos de Hitler, si bien se intentó tapar la imagen del dictador con medios más o menos artesanales, por ejemplo aplicando manchones de tinta con tapones de corcho con éxito relativo. Pongo algunos ejemplos de este tipo de cartas que han dejado constancia de un periodo de la historia contemporánea.

Ejemplos de cartas enviadas desde Alemania y Austria con sellos de Hitler emborronados con la intención de tapar su imagen.








lunes, 12 de febrero de 2018

La segunda expedición de Byrd a la Antártida.

Pareja de sellos sin dentar hojitas sin cortar, conmemora la segunda expedición de Byrd a la Antártida.


Byrd, de nuevo en la Antártida.

Hace ya casi un año hablamos de la primera expedición de Richard Byrd a la Antártida, hoy repasaremos de manera breve la segunda expedición que tuvo lugar entre los años 1933 y 1935.  Nada más regresar de la primera expedición ya estaba planeando la segunda con el propósito de descubrir nuevos territorios en el continente helado. Para sufragar el coste de la expedición recibió el apoyo de la National Geographic Society y dado que este no fue suficiente recurrió a solicitar pequeñas donaciones monetarias así como donaciones en especie como comida, fuel y todo tipo de suministros. Para el transporte de los materiales recurrió a un par de barcos que habían sido utilizados en el ártico, un barco con casco de metal llamado Jacob Ruppert y uno de madera llamado Bear of Oakland, asimismo para poder desplazarse por el continente antártico llevó cuatro aviones, varios tractores (que resultaron inútiles) y 153 perros para tirar de los trineos. Una vez en el continente se estableció una base a la que se llamó Little America donde se realizarían diversos experimentos científicos. 

Carta con matasellos de la base Little America, con rara fecha 30-1-1934.

Por su parte Byrd se desplazó unos doscientos kilómetros al Sur para establecer una estación meteorológica en la que debía permanecer sólo unos seis meses transmitiendo los partes por radio. Esta estancia fue una experiencia traumática  por un fallo en la combustión de gas que le produjo envenenamiento por monóxido de carbono que casi le costó la vida. A pesar de ello la misión fue un éxito en varios campos como la geografía (más de 1500 km de cartografía de la costa conseguidos gracias al uso de aviones) y la geología (descubrimiento de fósiles de árboles que probaban que el clima del continente fue mi distinto en otras épocas.

Tarjeta circulada desde el buque Bear Of Oakland con firma del capitán, matasellos de Little America.

Carta circulada desde el buque SS Jacob Ruppert.


El éxito de esta emisión influyó en que se propusiera una nueva misión con la idea de ampliar los objetivos conseguidos hasta el momento, pero de esto, ya hablaremos más adelante.

Carta con raro matasellos de la base Little America, presente sólo en las cartas dirigidas a Nueva zelanda.


Documentales sobre la segunda expedición Byrd en dos partes: